viernes, 5 de septiembre de 2008

¿Cómo preparar el terreno para plantar césped?


Cuando se quiere implantar un césped, es muy habitual tener que aportar tierra vegetal para recrecer el terreno que ha quedado con un nivel bajo tras las obras o porque la tierra original es un relleno, zahorra, etc.. Entonces se compra uno o más camiones de tierra vegetal con los metros cúbicos que hagan falta.
Todas las tierras no son iguales, las hay muy buenas, regulares y malas. Tres cosas a tener en cuenta al comprar tierra:


1. Que pertenezca a la capa superficial del suelo, es decir, a los primeros 30 ó 40 centímetros. Esto es muy importante. La capa superficial del suelo es la más ricas en nutrientes minerales y en humus (materia orgánica). Mira la fotografía de la izquierda, el horizonte superior tiene un color marrón más oscuro en este caso. ¿Cómo saber si la tierra que me quieren vender es del subsuelo o es superficial?


Fíjate si tiene muchos restos de raíces y, a poder ser, finas. En el subsuelo las raíces son escasas y en el horizonte superior abundantes.

Otra cosa relacionado con ésto es que una tierra que después de regar salen pocas hierbas, es mala señal, lo más probable es que sea profunda, donde hay menos semillas de malas hierbas ahí.


2. No compres para el césped tierra arcillosa que con agua sea “fango”, sino una suelta. Si mojas una pequeña cantidad en la mano, verás si es como 'plastilina' o no. Para un Césped es mejor una tierra arenosa; tendrá un buen drenaje y, por tanto, no se encharcará.
3. Que no tenga muchas piedras. Hay tierras muy pedregosas.



Tierra arcillosa


La capa mínima de tierra vegetal que debe tener un césped son 10 centímetros de espesor. Esto es lo mínimo, pero cuanto más tierra vegetal tenga, mucho mejor.


¿Tu suelo tiene un mal drenaje?


¿Tienes un suelo que cuando llueve o se riega se forman charcos que permanecen varios días? La mayoría de los suelos no tienen este problema, pero algunos, sí, y se deben mejorar.
Las soluciones pueden ser:



1. Instalar tubos de drenaje. Se hace disponiendo tubos a unos 40-50 centímetros de profundidad, en zanjas de 40 cm. de ancho y separadas de 2 a 3 m. Dispones estos tubos en paralelo, conectándolos todos a uno que haga de principal y evacúe el agua. Puede estar éste en el centro (tendríamos una disposición en espina de pescado) o en un lateral. A todos los tubos hay que darles una ligera pendiente para que evacue el agua.




Geotextil

Tubos de drenaje


Los tubos son corrugados especiales para drenaje, con multitud de agujeritos. Pones en el fondo de las zanjas una capa de grava (8-10 cm.), después los tubos sobre ella, otra capa de grava sobre dichos tubos (20-25 cm.) y sobre ésta capa una tela geotextil, para que no entre la tierra en la grava. Finalmente completas con tierra (25-30 cm.) a poder ser mezclada con arena.






2. Otra posibilidad es moldear el terreno dándole pendientes para que escurra hacia un lado y allí se recoja ese agua con una canaleta.

3. También nivela y da las pendientes adecuadas al terreno. Así se evitan dentro de lo posible que no se formen ondonadas y sitios que acumulen agua por escorrentía. Hay que evitar que llegue el agua a las zonas bajas.

4. Aporta arena. Esto es muy bueno en suelos arcillosos. Aumenta la porosidad del suelo. La cantidad de arena puede ser unos 2 ó 3 metros cúbicos por cada 100 m2 de superficie. Cuanta más mejor, no hay problema en pasarse. Piensa que los céspedes de campos de fútbol están casi sobre arena pura.





Arena

Materia orgánica


5. Aporta materia orgánica al suelo. La materia orgánica (estiércol, mantillo, turba, etc.) esponja, airea, da una buena estructura al suelo y mejora la infiltración de agua. Si acompañas a la arena con materia orgánica, mejor que mejor. Si el suelo es pobre se pueden aportar 100 kilos por cada 100 m2 de turba negra o mantillo ó 300 kilos por cada 100 m2 de estiércol, según el suelo y el dinero que haya.

6. En los suelos con mal drenaje hay que controlar mucho el riego. Riega con poca cantidad pero con más frecuencia.



Escarificadora
7. Por último y ya en céspedes implantados, es muy importante eliminar periódicamente lo que se llama el 'fieltro'. Consiste en capa fina de 1, 2 ó 3 cm. que se forma en la superficie del suelo con los restos de hierba y raíces y se hace impermeable, dificultando mucho que pase el agua y el aire hacia abajo.

Se elimina haciendo ESCARIFICADOS (mínimo 1 al año, en primavera, ideal, otro más en otoño). Aparte del fieltro, el mismo pisoteo con los meses y con los años va compactando el suelo.



También es muy bueno PINCHAR el suelo. Hazlo todos los años 1 ó 2 veces y receba con una mezcla de arena y turba mitad y mitad a razón de 1,5 m3 de mezcla por cada 100 m2 tras la labor de pinchado.


¿Tu suelo tiene un pH demasiado bajo o demasiado alto?

El pH del suelo no es un parámetro tan importante para el Césped. De todas maneras, si es muy ácido, es decir, un pH menor de 5,5, o si es muy alcalino, pH mayor de 8, entonces sí habría que hacer una enmienda para subirlo o bajarlo según el caso y dejarlo en valores menos extremos. Son casos raros, pero se pueden dar en ocasiones.

• En suelos muy ácidos (pH menor de 5,5) haz una enmienda caliza con alguno de estos materiales: cales, caliza molida, dolimitas, etc..

Medición del pH
Caliza molida

• En suelos muy básicos o alcalinos (pH mayor de 8) puedes optar por:

1. Mezclar los primeros 15 cm. de tierra con AZUFRE EN POLVO, que acidifica bastante. Dosis: 60 grs./m2. A los 2 ó 3 años tendrás que repetir el tratamiento.

2. En lugar del azufre, aportar TURBA RUBIA (ej. marca SPHAGNUM), que es un material muy ácido (ph=3,5). Sólo para pequeñas superficies de máximo 100 m2 porque saldría mucho más caro que el azufre. Dosis: 1 kg/m2 de turba rubia. Igualmente a los 2 ó 3 años tendrás que repetir el tratamiento.

Como complemento para acidificar algo se pueden usar abonos acidificantes como el Sulfato amónico, el Nitrato amónico, Fosfato amónico, etc.. El mismo estiércol también acidifica el suelo.